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Archive for 22 febrero 2017

Creando cultura, construyendo compromiso


managerSi consultamos en cualquier manual de management, compromiso es aquel vínculo de lealtad por el cual el empleado desea permanecer en la empresa debido a la motivación que siente por ese proyecto, lo que supone una perfecta sintonía entre los valores personales y los valores de la organización.

Es evidente que cuando una organización quiere incorporar a un profesional no debería elegir al mejor perfil sino aquél que mejor pueda encajar con la cultura de la empresa, pues así garantizaría las bases de una mejor adaptación y predisposición a dar lo mejor de sí mismo porque se casa el interés personal con el del grupo.

Esta semana nuestro colaborador Roberto Luna, en su artículo: Gestión del Talento y Cultura del Cambio nos recuerda que, “Todos conocemos historias de grandes talentos que no han durado en una empresa determinada ni dos meses, el primer mes se asombran que nada tiene que ver con lo que dijo el de Recursos Humanos y el segundo planifican su salida. Y es que el talento no es independiente de un contexto. Necesitamos aquel profesional que mejor se ajuste o tenga “fit” con nuestra cultura y a la proyección de empresa en el tiempo.”

De ahí que la gran responsabilidad que tienen los profesionales de RRHH sea la de ejercer un liderazgo participativo y democrático en el que las personas motivadas se identifiquen porque se sientan útiles y reconocidas, ya que se les tiene en cuenta su opinión, se las escuche y lo que es más importante, se les ayude a desarrollarse para que puedan “sentir como suyos los colores de la organización”.

Cuando esto se consigue tendremos a los mejores embajadores de la marca de la empresa y que son el mejor argumento de venta para los clientes finales que deseen adquirir nuestros productos y/o servicios.

Cuando la cultura convence desde el diálogo y no desde la imposición, el compromiso nace.

Ya va siendo hora que el área de RRHH sea el arquitecto de una cultura que inspire al talento humano. ¿Está claro, no?

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En busca del sentido de trabajar con pasión


VOCACIONHace un par de semanas la labor de un equipo multidisciplinar de profesionales que tengo el honor de dirigir conseguía un hito en Jerez de la Frontera a lograr la incorporación de un trabajador del ayuntamiento de esa ciudad que se vio privado de su modo de vida por un ERE declarado injusto inicialmente por el TSJA y tras el correspondiente fallo del juzgado de lo social declarando improcedente su despido tras cuatro años largos de lucha en busca de justicia.

No nos damos cuenta pero existen personas que cuando son víctimas de un ERE, ya sea por  reestructuraciones y/o fusiones tanto en los ámbitos empresariales como en la administración  las tratamos como meros números, olvidando que se trata de personas y profesionales que han puesto lo mejor de sí mismos al servicio de sus organizaciones.

Las organizaciones tengan el tamaño que tengan no pueden tratar a sus empleados como si de números se tratase  debido a la miopía de los dueños y/o empresarios, normalmente autoritaria y en la que la ley que impera, desgraciadamente, el “ordeno y mando” y “a callar”, “esto es lo que hay”.

Esta semana nuestro colaborador Ricardo Nanjari, en su artículo: “El sentido de trabajar” nos recuerda que “ Encontrar sentido al trabajo es una opción real para cualquiera, sin la ilusión de pensar que a la organización le interesa su felicidad. De este modo, no habrá sorpresas cuando ante un cambio de líder, una reestructuración, una fusión o una crisis, ese trabajador deba ser desvinculado, porque ya no aporta valor o no es productivo.”

Tal vez sería bueno empezar a humanizar las Relaciones Laborales de una forma realista y coherente teniendo en cuenta que son las personas las únicas responsables del éxito o no de las organizaciones. Es por esta razón que los empresarios deberían empezar a tomar buena nota de lo que significa ser un líder y abandonar políticas del miedo transformándolas en políticas que promuevan el desarrollo de sus profesionales, adquieran un compromiso cierto para atender las necesidades de conciliación de la vida familiar y laboral y en políticas retributivas que reconozcan el valor añadido personalizado que tienen los profesionales y su contribución en el proyecto común.

Ya va siendo hora de que el área de RRHH enseñe y eduque en valores democráticos y participativos que sean defendidos tanto por empresarios como por los propios empleados para que nazca el compromiso, se despierte la pasión por los colores y las ganas de trabajar. Nos jugamos demasiado, entonces y si no lo hacemos así  ya vamos tarde. ¿No les parece?

Categorías:RRHH
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