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Los que no se enteran, o no quieren enterarse…


Recetas para salir de la crisis a golpe de carnaval de Cádiz, o lo que es lo mismo, cultura popular y no de marketing

Va por el Selu, José Luis García Cossío, pregonero del último carnaval de Cádiz.

“Esto lo arreglamos entre todos”.
Una afirmación cargada de gran sentido común y que ha sido expandida a través de una potente campaña de publicidad impulsada por la cámara de Comercio y 18 empresas punteras del mercado español.

Una campaña que, a través de diferentes líderes de opinión, nos viene a recordar que la transformación del país y la superación de la actual crisis sociolaboral que vivimos se conseguirá sólo mediante un cambio de mentalidad sobre nuestro rol como ciudadanos. Proactividad, optimismo, coraje, participación, colaboración y solidaridad, entre otros valores, son a los que apela esta campaña.

Un mensaje imprescindible que bien resulta un bálsamo para el ánimo y la moral de los cientos de miles trabajadores, pequeños y medianos empresarios, emprendedores autónomos, desempleados y jóvenes españoles que ven como la crisis carcome su estabilidad económica y emocional.

Sin embargo, “esto lo arreglamos entre todos”…o no.
La duda está servida, y no es porque lleve la desconfianza a un extremo retrógrado. Menos quisiera yo, pero seguramente serán muchos los que no se enterarán o no querrán hacerlo ya que les conviene que todo siga igual, por necedad, por ego o por falta de visión de futuro.

En el fondo, una participación activa del ciudadano guarda estrecha relación con una actitud crítica sobre el sistema en que convive y vive. Porque el desenlace natural de la autocrítica es la crítica del sistema y eso señores…no creo que ‘todos’ lo deseen.

Bien lo sabe desde hace siglos la cultura popular, ésa que surge desde la calle y está escrita por protagonistas anónimos que transforman su realidad en sátira y la sátira en crítica constructiva y así remueven conciencia. Ocurre por ejemplo en Cadiz con nuestros carnavales o en Valencia con sus Fallas…

Desde esta visión, por ejemplo, bien haríamos en tomar buena nota de la voz popular que desconfía de cualquier afirmación/decreto que provenga de las altas esferas a golpe de Ley o del Marketing. Porque como dice el Selu, José Luis García Cossío, reconocido compositor carnavalesco gaditano y pregonero del último Carnaval y su chirigota “Los que no se enteran de na”: lo que te cuentan de la realidad “puede que sí o puede que no” sea verdad.

Por eso, “Esto lo arreglamos entre todos”…o no.-Porque si el gran cambio social depende de los mismos líderes que nos han llevado a estar donde estamos, bien podemos esperar unos años más para salir de la crisis-.

“Crisis que, obviamente, nadie podía prever y que se ha expandido como una plaga bíblica”…o no.

“Porque la culpa de la crisis sólo radica en la especulación del ladrillo y en la globalización”……o no, o no, o no. -Dejando, obviamente de lado, la mala gestión que durante años se ha hecho de la energía, los transportes, las telecomunicaciones, la gestión del agua, etc., etc., etc.-
“Crisis que tendrá fin sólo mediante los acuerdos a los que llegue el diálogo social, amén del talante que demuestran diariamente los representantes sociales, empresariales, políticos y sindicales”…o no. – A la espera que no tengamos que esperar otros 18 meses para tener la tan esperada reforma Laboral y se le de voz a los representantes de los pequeños y medianos empresarios Y emprendedores.

“Porque la sociedad española sabrá encajar bien cualquier medida que imponga la Reforma Laboral en beneficio del bien común, porque si ha sido capaz de encajar bien el dejar de fumar y de beber en lugares públicos, bien podrá asumir un reto de estas características”…o no.

“Sociedad compuesta por ciudadanos preocupados por estar bien formados, que no tienen miedo a la movilidad laboral y que se saben adaptar a los nuevos requerimientos laborales en función de las necesidades del mercado empresarial”…o no.

“Trabajadores y profesionales que siempre han visto lógico y desde el sentido común el aumento de su salario en función de su productividad y de los resultados de empresa”…o no.

“Que miran con recelo el depender de la función pública por ser aburrida e ineficiente y se fijan en proyectos emprendedores”…o no.

“Opción que se da con facilidad por las oportunidades que da a la administración y por la calidad ética de las entidades financieras que apoyan cualquier iniciativa que garantice una viabilidad a 10 años vista”…o no.

“Ética que se encuentra intacta ante la crisis, y que ha impedido que la política y empresarial sea contagiada por personajes que, sin esfuerzo ni oficio, llegan a ostentar altos cargos administrativos o políticos”…o no.
“Responsabilidad política y social que ha impedido que en estos últimos años la sostenibilidad del sistema de bienestar dependa sólo del gasto público”…o no.

“Porque todo lo que invierte la Administración tiene repercusiones positivas, tangibles y estructurales sobre la sociedad española; amén de los estudios para saber el deseo sexual de los españoles y la inversión publicitaria del Plan E”…o no.

Por estas razones y otras muchas que se quedan en el tintero…no es tan exagerado poner en duda si realmente, “Entre todos”, arreglamos esto…o no.
A esta afirmación tendremos que ir añadiendo muchas más piezas para crear un discurso real de cambio cultural, social y económico. Todo, sin perder el prisma del sentido común, el cual nos permitirá descubrir las razones por las que nosotros mismos y los líderes que dirigen nuestro desarrollo como país, comentemos una y otra vez los mismos errores y continuamos encallándonos en debates dialécticos, mediáticos y políticos que por estancamiento, nos llevan a la inercia.

Si es verdad que asumimos que entre todos podemos arreglar esto, las consecuencias del cambio de paradigma serán positivas, pero exigirá un alto coste, ya que demandará riesgo, sacrificio y mucha paciencia porque los resultados serán a largo plazo, y las caídas formarán parte del camino.

Asimismo, y antes que todo, debemos asumir desde la convicción y no desde la soberbia, que somos afortunados, que vivimos en un estado de bienestar y que, aunque tambalea, aún quedan posibilidad de restaurarlo y mejorarlo si cabe.

Todo depende del cese del fuego en cuanto a adjudicar responsabilidades entre unos y otros y nos pongamos ya a trabajar.
Ya que como bien dijo la presidente de Chile, al finalizar un acto solidario para reconstruir las regiones devastadas por el Terremoto y el Tsunami, “a un lado hay que poner a los que lloran, al otro lado a los que quieren trabajar en la reconstrucción. Ustedes tienen que elegir de qué lado va a estar”.
“Podemos seguir llorando”…o no.
…¡Ah!, por cierto, pronto llegará el día que siguiendo las enseñanzas del Selu, dirija mis pasodobles, cuplés y poupurrís a lo que ya lleva demasiado tiempo ocurriendo con los RRHH, …o no.
Que algunos estamos hartos de ver a los mismos de siempre, en los mismos sitios de siempre, diciendo lo de siempre, rodeados de los de siempre; eso sí, haciendo un recorrido sólo a los últimos siete días se apuntan a comidas junto a representantes institucionales que les regalan consultoras para después aparecer en sus propios medios como grupo de opinión, o se inventan premios y blogs de e-rrhh que aparentan ser objetivos y que después confiesan se eligen a dedo, o que se autonombran los primeros porque llevan unos años, cuando otros llevamos más de una década; eso sí, cada día más gordos, mejor colocados laboralmente, pero seguramente también más pobres de espíritu, ¿o no? Por no hablar de los infiltrados en las Redes Sociales, de otros medios supuestamente afines, o de los organizadores de pseudocongresos o congresitos de RRHH hartándose de publicidad gratis, o la última, la de un headhunter o al menos así se vende, que monta jornadas de pago los sábados para enseñar a los parados a encontrar empleo,…o no.
Lo dicho, ¿conocen ustedes a exdirectores de RRHH en paro?
Yo sí, a muchos, como nunca, y eso junto a lo comentado en este editorial, ciertamente me preocupa.

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Categorías:RRHH
  1. aurelioverde
    10 marzo 2010 en 12:21

    Buenos días.
    Sin duda, uno de los mejores posts que he leído en mi breve vida “socialmediatizada”.
    Eso sí, como bien sabrás, por desgracia, el primer recorte que han sufrido las organizaciones empresariales ha sido en el “recurso humano”, tan necesario hoy en día y siempre. Parece mentira pero cuanto más hace falta ese recurso, por su facilidad de destrucción, más lo destruyen. Seguramente esa mentalidad no la abarcará ni esta ni futuras reformas laborales.
    Spanish politicians ares different¡¡¡…
    Saludos y enhorabuena

  1. 23 abril 2010 en 12:07

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