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Los famosos “ladrones” del tiempo en el trabajo
Está claro que cualquier empleado, sea directivo o no, está expuesto a un sinfín de interrupciones en el trabajo que se vanaglorian de saberse “ladrones” del tiempo y que provocan la consabida disminución en nuestra productividad.
A pesar de que los profesionales solemos planificar el tiempo que requieren las tareas que deseamos llevar a cabo, lo cierto es que la urgencia de los asuntos desplaza la mayoría de veces a la importancia de los mismos y, si además a esto, le sumamos las frecuentes interrupciones como pueden ser llamadas, reuniones, entre otras, provoca una dinámica perniciosa que incide directa y negativamente en nuestro rendimiento.
Esta semana nuestro colaborador Ángel Largo en su artículo Las dichosas interrupciones en el trabajo afirma que debemos enfrentarnos a una gran realidad y es que al trabajar desde cualquier lugar, tendremos la gran suerte de no ser interrumpidos, por lo que nuestra eficacia de horas productivas de trabajo será mayor, y con ello tendremos mayor aportación de valor a nuestras organizaciones.
A partir de esta premisa, sería bueno empezar a ser conscientes de que el tiempo no gestiona nuestras vidas sino que somos nosotros los que tenemos el derecho y la obligación de saber invertir nuestro tiempo de forma estratégica, productiva y rentable, identificando las diferencias entre las tareas urgentes e importantes y disponer de un equilibrio de tiempo personal, familiar y profesional.
Los Responsables de Personas hemos de intentar ser facilitadores de herramientas, estrategias y procedimientos para que nuestros empleados sepan gestionar su tiempo de forma motivadora y productiva en la organización.
Intentemos ser respetuosos con el tiempo de los demás y ellos lo serán con nosotros así que la próxima interrupción (reunión, llamada,videoconferencia.) que vayamos a perpetrar, por favor, hagámoslo recordando la más conocida sentencia de Baltasar Gracián: lo bueno, si breve, dos veces bueno.
Saludos cordiales.
La lucha diaria de un trabajador autónomo
Hace unos días la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (Uatae) hacía público que en España se han perdido hasta 403.109 autónomos en los últimos cinco años, casi desde que comenzara la crisis, según las conclusiones que ha extraído la organización de los datos que facilita mensualmente el Ministerio de Empleo y Seguridad Social.
Según los datos de este estudio, en febrero de 2008 había 3.398.863 autónomos frente a los 2.995.754 que se contaban a finales de febrero de 2013, es decir, se ha perdido el 11,86% de autónomos, un total de 403.109 trabajadores, muchos de ellos víctimas de la falta de liquidez en sus negocios debido a impagos de sus clientes entre los que se encuentran las Administraciones Públicas cuya cuantía se sitúa en la escalofriante cifra de 4.500 millones de euros.
Precisamente, hace un par de días, el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, ha dado a conocer el plan de proveedores en 2013, el segundo que lanza el Gobierno, que tiene como objetivo obligar a las administraciones públicas a pagar a miles de pequeños empresarios en un plazo máximo de 30 días y de esta forma saldar sus deudas.
Esta semana publicamos un artículo de nuestro colaborador Joan Miró, Trabajadores Autónomos Dependientes, en el que éste afirma que en épocas de crisis hay que innovar en todos los ámbitos para poder sobrevivir, y la innovación en la gestión pasa por flexibilizar al máximo las plantillas transformando los costes fijos en variables en función de las necesidades del momento.
En esta línea discursiva el secretario general de UPTA, Sebastián Reyna, ha advertido este miércoles de que las medidas de apoyo hacia el colectivo autónomo que se impulsen desde la Administración serán “un esfuerzo baldío” si el sistema financiero no aumenta el volumen de créditos que se conceden a las empresas.
Unamos esfuerzos para que estas personas que deciden poner en marcha un negocio arriesgando su patrimonio puedan tener a su alcance medidas que les permitan crear empleo de calidad.
Saludos cordiales.
Hagamos crecer la creatividad en las organizaciones
Hace unos días leía los resultados de una evaluación psicopedagógica de un niño de siete años en el que se podían observar los porcentajes de distintos aspectos relacionados con el aprendizaje. Me sigue sorprendiendo que en las pruebas no haya un sólo apartado dedicado a la creatividad, más cuando esta última está muy ligada a la inteligencia y a la afectividad.
Pero el papel casi inexistente de la creatividad en la escuela es prácticamente similar en la empresa. Menos mal que autores como es el caso de Richard Florida, entre otros, nos recuerdan que es del todo punto inconcebible pues está capacidad es el motor del proceso de innovación en las empresas para que éstas lleguen a ser más competitivas.
Esta semana Antonio Vega en su artículo Creatividad, valentía y RRHH afirma que las empresas, tienen que incorporar una tendencia vanguardista a su portfolio corporativo de programas formativos y estos son los orientados hacia la creatividad, el desarrollo del talento, la innovación y el positivismo.
Es hora que desde los departamentos de RRHH trabajemos para que el capital humano no solamente se oriente y se adapte a los cambios del mercado sino que incluso llegue a provocarlos, facilitando una comunicación abierta, flexible y clara en el que se comparta conocimiento.
Cuando un profesional de RRHH es capaz de fomentar un clima favorable para que las personas quieran poner su capacidad creativa al servicio de la empresa está desarrollando la función de RRHH de una manera estratégica, ya que incide directamente en los niveles de productividad y eso, se refleja en los balances económicos de la empresa.
Acabo con una frase a modo de reflexión de Albert Einstein “No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo. La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos”. Creamos y crezcamos en Creatividad.
Saludos cordiales.
La medición, una asignatura pendiente en los departamentos de RRHH
El 30 de noviembre de 2012 recibía una comunicación de Iberia firmada por su presidente D. Antonio Vázquez en la que se podía leer que la compañía tenía unos costes fuera de mercado e informaba del diseño de un Plan de Transformación que exigía sacrificios como eran la reducción de empleo y salarios. Dicho y hecho, esta semana hemos sabido que esta gran empresa quiere eliminar a uno de cada cinco trabajadores (3.807 despedidos en una plantilla de 19.829).
Desgraciadamente, Iberia es una más de las empresas que este año ha anunciado el fatídico ERE y yo me planteo ¿acaso no podemos estudiar otras medidas que permitan la viabilidad y rentabilidad de las empresas en las que no se vea afectado el capital humano?
Creo que en estas crisis, los profesionales de RRHH podemos llegar a ser cruciales si somos capaces de medir los procesos y el valor que aportan los profesionales de la empresa y demostrar que esa partida debería ser la última que debería tocar el empresario.
Es preocupante que, tal y como se afirma en el artículo que publica las conclusiones del informe Retos y soluciones llevado a cabo por ADP, en muchas empresas, RR.HH. sea todavía la única función que no mide ni compara su rendimiento.
Es hora de poner en valor el trabajo de las personas y esa, y no otra, es la función estratégica que deben adoptar los departamentos de Recursos Humanos, de lo contrario, seguiremos siendo un departamento más bien “gris” dedicado a tareas de segundo orden.
Si somos capaces de medir y valorar los procesos, procedimientos, rutinas y tareas que se desarrollan en el seno de nuestra organización, estamos sentando las bases para trabajar con excelencia y calidad porque identificaremos nuestras fortalezas y flaquezas y, sólo así, una empresa crece, madura y vive saludablemente en el tiempo.
Saludos cordiales.
Aprender de los “troyanos “de la organización
Los grupos sociales se caracterizan por comportamientos estereotipados que tratan de explicar la forma como un individuo es y está en un grupo de iguales o no. Al igual que otros grupos sociales, la empresa se identifican roles de diversa índole marcando algún rasgo concreto de su personalidad como “el trepa”, “el pelota”, “el autista”, entre otros.
Este fin de semana hemos sido testigos de una lección de trabajo de y en equipo, gracias a la selección española de balonmano que le permitió conseguir el título de campeones mundiales. Pese a la dificultad del rival, desde el primer momento estos muchachos salieron con una doble motivación, por un lado, disfrutar y, por otro, luchar por conseguir el triunfo.
Esta mezcla de orgullo y pasión, tan característica en nuestro país, fue el mejor revulsivo para enfrentarse a una situación que se preveía inicialmente difícil, pero no imposible.
Sin embargo, lo que les hace campeones a este equipo, además de su juego, fue el detalle que tuvieron con sus compañeros lesionados con los que compartieron el triunfo y el tal preciado metal de la medalla. Sería bueno ver qué hacemos para que las personas que trabajan en nuestras organizaciones existan esos ingredientes que hemos mencionado para llevar a cabo los fines últimos, pero compartidos, de la compañía.
Esta semana nuestro colaborador Andrés Ortega en su artículo De profesión troyano nos describe los comportamientos y conductas de lo que él denomina “troyano organizativo” con el objetivo que sepamos identificarlos en las organizaciones y podamos optimizar su valiosa aportación a las mismas.
Tal vez debamos plantearnos la posibilidad de desarrollar una actitud “troyana” en el bien entendido que ésta será la que nos permita orientar nuestro trabajo de forma diferente y así podamos pensar nuevas políticas de Recursos Humanos que se traduzcan en estrategias y experiencias orientadas con, para y desde las personas, las verdaderas artífices de la viabilidad y el germen del éxito de la organización.
Saludos cordiales.
Vencer los miedos
Estoy seguro que muchos de nosotros conocemos a personas que han superado una buen cantidad de obstáculos en su vida para conseguir sus objetivos y no solamente me refiero a objetivos profesionales.
Por poner un ejemplo voy a citar a Luis Rojas Marcos que, a pesar de sus problemas de aprendizaje, como niño hiperactivo que fue, supo vencer las dificultades licenciándose en Medicina a los 24 años. Él supo y sigue sabiendo que no podía alimentar una baja autoestima que le hiciera sentir como una víctima ya que hubiera dicho no a las oportunidades que se le hubieran presentado.
Esta semana nuestro colaborador Ángel Largo en su artículo El enemigo interior nos habla de cómo nos decimos las cosas más crueles y podemos imaginar cosas que finalmente no ocurren o no tienen nada que ver con la realidad, y lo que es peor, cómo éstas condicionan nuestras acciones, nuestra forma de pensar y nos genera una serie de pensamientos que pueden llegar a formar parte de nosotros.
Por mi experiencia vital y profesional, creo que se trata de una cuestión básicamente de tres ingredientes: actitud, por supuesto, positiva, perseverancia optimista y confianza realista en uno mismo.
Como profesionales dedicados a la gestión de Personas tenemos que tener muy presente y, en todo momento, que a nosotros nos toca lidiar con los miedos, preocupaciones e ilusiones de un grupo de profesionales que dedican como poco un tercio de su existencia a la empresa.
Esto significa que tenemos la gran oportunidad de “polarizar” nuevas actitudes en la organización que permitan un mejor saber y entender, que se traduzcan en un incremento de la productividad, la competitividad y la excelencia de los servicios y/o productos que dispone la compañía. Si realmente las personas son la Empresa, intentemos de erradicar el miedo que la conduce desde que empezase la crisis para hacer crecer las semillas de la creatividad, la ilusión y el compromiso.
Un excelente reto y desafío para 2013, ¿NO?
Saludos cordiales.
“ROCAS” (Resilencia, Optimismo, Coraje, Amor y Solidaridad) para trabajar en equipo durante 2013
Estos días pasados los buzones de correos se abarrotaban de una inmensa cantidad de cartas que habían sido escritas por los más pequeños de la casa en las que escribían con ilusión sus deseos y anhelos. Quizás, contagiado por esa aurea de inocencia, ingenuidad y magia, me atrevo a escribir estas breves líneas que me recuerdan y, espero recordarles, que no podemos olvidarnos ni renunciar al niño/a que todos llevamos dentro.
Este año que recién hemos estrenado le pido que reparta a diestro y siniestro infinidad de “ROCAS” en nuestros hogares, escuelas y empresas que nos permitan construir las bases de un futuro lleno de esperanza para todos y cada uno de los ciudadanos/as que formamos parte de un país llamado España.
Necesitamos poner en práctica una Resilencia inteligente que nos permita sobreponernos de situaciones tan traumáticas y dramáticas como las que está provocando la crisis económica que estamos padeciendo. A pesar de las dificultades debemos buscar razones para el Optimismo contagioso porque de él nacen los retos, los sueños, las oportunidades. Debemos vencer el miedo que bloquea nuestra energía para seguir avanzando.
Que no nos falte el Coraje prudente porque este sentimiento es el que nos impulsa a ser cada día mejores, a pesar de los obstáculos, de los problemas y las barreras que encontremos en el camino. Si creemos en nosotros mismos seguro que encontraremos el modo de hacerlo posible.
Tratemos de ejercer un Amor responsable y una Solidaridad Comprometida y no “de usar y tirar” que busquen el bien común de, con y para todos porque como decía nuestra tan querida María Teresa de Calculta “solo queda lo que damos”
Os recuerdo, a través de las palabras del artículo de la semana pasada Más duros que las rocas: Resistencia + Optimismo de nuestro colaborador Roberto Luna, que la resiliencia está compuesta por dos términos: resistencia y construcción optimista. Así que no es sólo cuestión de aguantar. Hay que seguir y construir activamente.
Además es importante que, como responsables del capital humano en las organizaciones sepamos gestionarlo y dirigir con acierto porque, como afirma esta semana nuestro colaborador, Guido Stein, en el artículo Dirigir personas o dirigir equipos de personas: De la dirección propiamente dicha se va evolucionando hacia una compleja coordinación en la que la delegación y la participación han llegado a ser criterios esenciales. Tratemos, pues, de aprender el valor añadido que aporta el trabajo en equipo.
Por un 2013 cargado de Resilencia, Optimismo, Coraje, Amor y Solidaridad, tratando de tener un sentimiento y un compromiso de equipo.
Leer artículos:
Más duros que las rocas: Resistencia + Optimismo
Dirigir personas o dirigir equipos de personas
Saludos cordiales.
Una carta solidaria y esperanzadora
En esta época donde los más pequeños de la casa se afanan en sus escritorios deseosos de escribir la famosa carta a sus majestades los reyes magos de oriente, yo voy hacer lo propio con esta pequeña reflexión.
Llegamos a finales de año con prácticamente seis millones de desempleados y con la sombra del desahucio presente en muchos hogares españoles. Parece ser que nuestro famoso estado de bienestar “hace aguas” y la distancia entre ricos y pobres es cada vez más amplia y parece que nos traten de convencer de que no somos nada o, peor que eso, no somos nadie.
Me gustaría que nadie nos pueda arrebatar la dignidad como personas porque esa es la fuerza que nos impulsa a luchar, a cambiar y a confiar en nosotros mismos, la energía del talento que mueve familias, empresas, instituciones y un país.
Me niego a pensar que no podemos hacer cosas para cambiar este presente. Es cierto que la falta de liquidez ahoga las empresas, pero muchas de ellas tratan de reinventarse diariamente. Busquemos formas que no traten de “desembarazarse” del personal de las compañías sino fórmulas que garanticen la viabilidad de las empresas inyectándoles créditos y ayudas con los que puedan seguir contando con el talento de sus organizaciones para hacerlas así más productivas, más rentables y, en definitiva, más competitivas.
Para los departamentos de Recursos Humanos quiero que formemos con convicción, motivemos con entusiasmo, conciliemos la realidad familiar y empresarial de nuestros empleados, evitemos situaciones estresantes y nos convirtamos en el motor de cambio, que tanto nos hace falta. Sobre todo me gustaría que el espíritu solidario deestos días no sea puntual sino un ejercicio de convencimiento continuado para y con las personas que forman parte de nuestras organizaciones.
Mis mejores deseos para 2013.
El poder de las personas “magnéticas” en la empresa
Si consultamos cualquier libro de física podemos encontrarnos con la definición de magnetismo como aquel poder o fuerza de atracción que ejercen determinados cuerpos, como los imanes, sobre el hierro. Esta propiedad data de muchos, muchísimos años atrás. Más si tenemos en cuenta que gracias a ella hace unos dos mil años se creó el gran invento de la brújula en China.
Al igual que existen cuerpos que por su propia naturaleza poseen propiedades magnéticas, como es el caso de la piedra magnetita también existen personas que podríamos denominar imanes naturales. Sin embargo, también existen otros, conocidos como imanes artificiales, que adquieren esas propiedades por frotación con otro imán, o bien al recibir una corriente eléctrica.
De ahí la importancia de saber identificar en nuestras organizaciones personas “magnéticas” que sepan contagiar su entusiasmo y su compromiso a su equipo para que redunde en el beneficio común de todos.
Esta semana nuestro colaborador Andrés Ortega en su artículo 8 rasgos que nos convertirán en “Profesionales Magnéticos” reflexiona sobre cómo podemos incrementar el atractivo que alguien ejerce sobre otra u otras personas.
Quedan pocos días para estrenar un nuevo año en el que tenemos la oportunidad de pensar cómo vamos a ser capaces de cambiar el signo de los acontecimientos en nuestras organizaciones.
Ojalá que desde los departamentos de personas sepamos “imantar” al resto de la organización la importancia del valor del talento que tenemos y el qué podemos llegar a conseguir si lo cuidamos y valoramos de una forma adecuada sin caer en la trampa de desprendernos de él, tal y como desgraciadamente está sucediendo.
Como gobernantes, agentes sociales y ciudadanos en general debemos tratar de “imantarnos” de un optimismo realista que nos permita avanzar en el camino de la tan ansiada recuperación de valores éticos y, de esa forma, podremos construir los pilares de una sociedad más solidaria en la que la creación de empleo no sea un sueño ni un deseo para unos Pocos sino una realidad para Todos.
Saludos cordiales.
Un nuevo modelo de Relaciones Laborales es posible.. además de necesario
Está claro que el modelo de Relaciones Laborales español ha evolucionado de una forma paulatina atendiendo a las circunstancias económicas, sociales y políticas en la que se encuentra inmerso.
El acceso de de la mujer al trabajo, la aplicación de las nuevas tecnologías, el mayor nivel formativo de las personas, han sido capaces de dibujar un nuevo marco de relaciones laborales sensibilizado por temas como: la igualdad, la conciliación de la vida personal, familiar y laboral y la gestión de la diversidad, entre otros temas.
Esta semana nuestro colaborador Ángel Largo, en su artículo El Modelo de Relaciones Laborales va a cambiar ¿te adaptaras?, nos recuerda que en un mercado competitivo aquellas personas que no aporten Rentabilidad y Productividad se quedaran obsoletas en el mercado de trabajo. Cualquiera que sea tu función, tu responsabilidad y tus tareas debes tratar de ser Excelente. La aportación del valor a los proyectos es condición imprescindible para poder tener futuro en el mercado laboral.
En esta línea discursiva común hace más de doce años, yo mismo reflexionaba en otro artículo Hacia una nueva estructura organizativa y un nuevo modelo de relaciones laborales sobre la importancia de pensar y poner en marcha nuevas estrategias para incrementar la competitividad de las empresas apostando por la reducción de niveles jerárquicos, la participación, la flexibilidad, así como la mejora de la cualificación de personal.
Desgraciadamente tenemos más de seis millones de buenas razones para pensar, a marchas forzadas, como y de qué manera vamos a establecer mecanismos que traten de construir las bases fundamentales de un nuevo sistema que sepa estimular la creación de empleo sostenible.
Seamos valientes, audaces y solidarios para hacer realidad el artículo 23.1 de la Declaración Universal de Derechos Humanos que hace unos días cumplía su 60 aniversario: “Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo …”
Saludos cordiales.












