Cuotas para una igualdad (¿de obligado cumplimiento?) en las cúpulas directivas
Hace una semana Viviane Reding, vicepresidenta de la Comisión Europea y titular de justicia,
explicó las líneas generales de su propuesta para establecer cuotas femeninas en los consejos de administración de las empresas , tratando en todo momento de suavizar las que había señalado inicialmente el pasado mes de marzo y expresando su deseo de presentarlas definitivamente antes de que finalice el año.
Dada nuestra responsabilidad está claro que la función de RRHH juega un papel decisivo en plantear y poner en marcha políticas que fomenten una verdadera igualdad y equidad, así como una gestión de la diversidad que se apoye en sólidos valores que creen una cultura de empresa y no sea una moda pasajera.
Esta semana nuestra colaboradora Sonia Rodríguez en su artículo “ El puente de cristal ”, se cuestiona si la obligación de las cuotas es una iniciativa que no será perfecta, pero que resulta necesaria para luchar contra el desequilibrio entre hombres y mujeres en las cúpulas directivas.
Los profesionales que creemos en la función de RRHH como agentes de cambio sabemos que el talento no es cuestión de género sino de valía. Para ello debemos diseñar planes de carrera que mejoren la empleabilidad de nuestro personal y llevar a cabo medidas que garanticen la conciliación de la vida familiar y laboral para garantizar la existencia de la igualdad y equidad como valores culturales y no como fruto de una imposición legal discriminatoria, aunque sea positiva, pero discriminatoria a fin de cuentas.
Saludos cordiales.












