Ejercer un Liderazgo Atractivo
Actualmente el clima laboral de las empresas está seriamente dañado por la incertidumbre de si serán capaces de soportar los ajustes, recortes, exigencias y obligaciones a las que diariamente se ven sometidas por una estructura económica y social del país que parece hacer aguas.
Cada vez más las personas están más convencidas de que no pueden hacer nada para cambiar la situación que viven renunciando a su capacidad de movilización y convirtiéndose en meros espectadores impertérritos de sus propias vidas dejando la responsabilidad de las mismas al albur de “otros”.
Me niego a adoptar esa actitud derrotista porque eso significaría convertirme en cómplice de lo que sucede así que os sugiero otra alternativa: el ejercicio de un liderazgo atractivo y constructivo en nuestras organizaciones. Para ello, debemos desterrar el miedo haciendo partícipes a las personas de todo lo que ocurre en la compañía. De esta forma, no solo conseguiremos su lealtad sino su implicación y compromiso para buscar soluciones y mejoras en los productos y servicios que ofertamos.
También tenemos que seguir formando y preparando a nuestro equipo para no solamente repercuta en su motivación sino en su valiosa aportación que harán en la empresa. Tratemos de no olvidar el fortalecer un sentimiento real de equipo en el que fluya la creatividad y se cuide la salud emocional de las personas.
Esta semana nuestro colaborador Andrés Ortega en su artículo nos habla de cómo la organización del siglo XXI y sus profesionales, sucumbirán a los encantos de un liderazgo cuyo atractivo radique en la manera en cómo se utiliza la creatividad y la innovación como principales armas de seducción masiva.
Sólo si somos verdaderos líderes seremos capaces de mejorar la organización mediante la planificación, implantación y evaluación de las relaciones laborales y las políticas de recursos humanos, programas y prácticas. Seamos protagonistas y no espectadores de nuestra propia historia.












